CUANDO SE TRATA DE ZAPATOS CÓMODOS… Hay marcas de zapatos que ponen el acento en que sean cómodos. Y no es que sea fácil que sean cómodos y los más bonitos. Pero a veces ¡voilá! se da con la ¿horma, orma?… como se diga, de tu zapato. Bien porque lo cómodo aunque tosco se pone de moda, se han dado muchos casos, o porque el diseñador consigue una obra maestra. Deberíamos pensar en la comodidad más que en lo estético, aunque no lo hacemos.

Los pies soportan mucha carga del trabajo de nuestro cuerpo, nos mantienen equilibrados y aguantan el peso. Ellos cumplen su parte, asi es que no hacemos nada de más, si para trabajar o pasear o salir a caminar, por ejemplo, echamos un vistazo a los zapatos cómodos de Lalqueria. Si vamos a invertir en un zapato abierto para el verano, o en un zapato deportivo, hay pautas que deberíamos seguir sin más dilación que la que nos impongan los tiempos en que vivimos.  😯

SOPORTE Y FORMA

La forma del zapato debe ajustarse siempre a la forma de nuestro pie. Nunca a la forma del pie del vecino, tampoco al de la vecina, por buena que esté, y jamás al revés. Es decir, que no es nuestro pie el que se tiene que acostumbrar al zapato. Eso son cosas de viejas que en tiempos antiguos había lo que había y te amoldabas a los zapatos Gorila, o te lamentabas, por no decir otra palabra más jodida que empieza por j y no podemos decir por si acaso estamos en horario infantil.

La piel de vacuno es un material maleable. Nos da la máxima transpirabilidad. Cuando se corta, la utilización de la tecnología láser nos facilita el máximo aprovechamiento de cada una de esas partes. Por eso hay zapatos, que no escatiman en piel. Y así se consiguen los zapatos más cómodos. Hay en el mercado microfibras con sensación de piel 100% transpirable. A veces los materiales usados tienen una actitud de absorción de 8 veces su peso en agua. Y hasta efecto termorregulador.

¿UN ZAPATO DE TACÓN PERFECTO Y CÓMODO?

Si son cómodos también pueden ser chic. Aunque no se si es tanto como decir que una cama de pinchos, de esas de los fakires, puede ser cómoda. ¡Donde estén unas zapatillas, o mejor unas de esas de andar por casa que van a juego con el albornoz. Pero dentro de lo que cabe, un tacón prominente pero ancho puede ser más o menos cómodo. Por ejemplo unos zapatos tipo salón con tacón midi cuadrado. Si te agradan las alturas, tacón mini y escote “V”, para lucir como una reina anoréxica, que es lo que se lleva.

Empieza sabiendo la utilización que vas a darles a tus zapatos. Para cada tipo de actividad hay zapatos completamente diferentes. Si es para deporte, elige un tipo de zapato específico para la especialidad. Si es para trabajar, quizás necesites un zapato algo más formal. Con un poquito de tacón o cuña si eres mujer. Y si eres un hombre bajito… también. Y si el zapato estará designado a una ocasión particular, un tacón alto para la mujer y zapatos de salón para el hombre.

CUANDO SE TRATA DE ZAPATOS CÓMODOS…

Busca zapatos cuyas características de diseño sean cómodas.
No hay que sacrificar la comodidad por el estilo. Pueden ir de la mano. En este caso… del pie. Tienes que buscar que tu zapato tenga algunas características para que sea cómodo.Una muesca del talón de Aquiles. Un cuello de tobillo. Una media suela. Una punta adecuada. Barra de rodamiento. Escoge un zapato que sea maleable. Fundamental si hablamos de zapatos para caminar.

Los zapatos para correr son más firmes pues tienen que aguantar el peso y la fuerza al correr. Prueba la elasticidad de un zapato levantándolo y doblando su parte de los dedos hacia arriba. Debe doblarse debajo del metatarso. Nunca a la mitad ni en todo el arco. Tienes que ver algo de resistencia. Los zapatos pesados hacen que sea difícil mover los pies. Los zapatos más pesados también suelen ser menos flexibles. El talón más ancho y cerca del piso da mejor sustento para tus tobillos y talones.

Los zapatos con medias suelas firmes y de seguridad moderada en la parte posterior son bastante cómodos. Escoge un zapato recto para los pies con arcos bajos o pies planos. Además, elige zapatos con plantillas levantadas y también soportes que alivien un poco el exceso de presión. Asegúrate de que tu pie encaje. El área de los dedos del pie debe ser extensa para que tus dedos encajen. Los dedos de tus pies no tienen que colgar sobre el borde del zapato.

Coloca molesquín sobre tus pies. U otro parche asegurador para protegerlos de la irritación mientras amoldas tus nuevos zapatos. Las almohadillas de molesquín también estiran los zapatos ajustados. Los zapatos bastante holgados, con los soportes para el talón hacen que tus pies se contengan firmes dentro de los zapatos. Añadir almohadillas para metatarso podría evadir que tus pies se resbalen y sostener el zapato ceñido. Un método útil para tacones altos.